EL CUIDADO DEL CUERPO
Todos hemos aprendido la importancia de cuidar el cuerpo, pero pocos sabemos sobre la importancia de cuidar la mente, que es el motor que mueve el cuerpo.
Esta foto fue tomada durante una de mis vacaciones en Cartagena la Heróica.
Aunque estuviera de paseo, en mi juventud nunca dejé de hacer los ejercicios matinales, que sabía ayudan a mantener el cuerpo. En Cartagena por ejemplo, aprovechaba para hacerlos caminando por la playa y esperar el regreso de los pescadores que se habían convertido en mis amigos. Hablábamos del cuidado de las canoas, las redes y también del status; porque entre el gremio hay categorías, los mejores por ejemplo, se distinguen de los que no saben técnicas y pescan por la ayuda de Dios, lo que cae en la red.
También hablábamos de las alegrías y tristezas del pescador que ilusionado, en la madrugada sale a pescar y lo triste del regreso, de esos días cuando la pesca es nula; gracias a turistas inconscientes que con botellas y desperdicios contaminan "la mar", como decía ese poeta ex-gobernador de San Andrés, enamorado de la isla Simón González.
Y volviendo a la anécdota, una tarde, paseando con mi mamá, encontramos a mi amigo el pescador y mi mamá feliz, le pidió que posara conmigo para una foto. "No mamiii", le dije en todos los tonos, casi le supliqué, pero ella insistió y ya vio la foto.
También hablábamos de las alegrías y tristezas del pescador que ilusionado, en la madrugada sale a pescar y lo triste del regreso, de esos días cuando la pesca es nula; gracias a turistas inconscientes que con botellas y desperdicios contaminan "la mar", como decía ese poeta ex-gobernador de San Andrés, enamorado de la isla Simón González.
Y volviendo a la anécdota, una tarde, paseando con mi mamá, encontramos a mi amigo el pescador y mi mamá feliz, le pidió que posara conmigo para una foto. "No mamiii", le dije en todos los tonos, casi le supliqué, pero ella insistió y ya vio la foto.
No la rompí, pero tampoco le encontré espacio en el albúm. Era una foto vergonzosa y usted qué opina amigo lector? Mire bien, ya se pillo el detalle. Haber le ayudo; yo joven, soñadora y bien vestida al lado de... un pescador sin zapatos.
Joven frívola y tonta preocupada por minucias como ésta, nunca vi las cosas realmente importantes, pero ocurrió como un milagro y sin darme cuenta empecé a ver la belleza de la vida, de los pies que además es evocada en una parábola bíblica que dice algo así: "se quejaba por no tener zapatos hasta que paso a mi lado, alguien que no tenía pies".
Desperdicié media vida preocupada por frivolidades, hasta que decidí agregar ejercicios mentales a mis rutinas corporales. Ahora valoro mejor el tiempo y quisiera invitarlo a usted amigo lector a hacer lo mismo, a aprovechar mejor el tiempo. "El tiempo es oro" dice una máxima, pero no es cierto, el oro se puede comprar y hasta recuperar, el tiempo no.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Puede comentar