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sábado, 11 de enero de 2014

Line, la nueva app de mensajeria y llamadas por internet



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ya MI DIARIO, EMPIEZA CON HISTORIAS DEL SIGLO PASADO

A mis 75 años, me gusta escribir y pensar que entre mis amigos virtuales están esas personas que no quisieron ser mis amigos durante mi juventud. 

Cada historia tiene tanto de dolor como de emoción y las relato con nombres propios, sin apellidos, porque sueño que ellos los que me discriminaron vean que yo no soy esa mala mujer que discriminar. Llorando y recordando mis soledades navideñas, decidí escribir el primer capítulo, de mi diario inédito.

En Mayo de 1968 entré a trabajar a Industrias Nylofil, una empresa en Bogotá,  donde pasé mi juventud, mis mejores y también mis mas tristes días. Pero no voy a hacer una narración cronológica, escribiré capítulos de acuerdo a mi estado anímico.


VICTIMA DE MI PROPIO INVENTO


Los dueños de la empresa cambiaron y los trabajadores en una muestra de solidaridad a sus antiguos jefes decidieron sabotear  al nuevo gerente. Yo que tenía menos de un mes de trabajar como recepcionista, y con pesar por la guerra que se armó, quise mediar y solicité una entrevista. 

Le dí la mano y le dije: bien venido, yo no lloro al gerente que se va, y no me afectan sus medidas, porque soy la primera en llegar, pero tenga cuidado, cómo se le ocurre a usted que el portero pueda devolver al jefe de personal y los ejecutivos el día que lleguen tarde. "Llevo más de un mes aquí y no he podido que lleguen temprano", me dijo. Lo que sea, yo de administración no se; lo que si se, es que usted está poniendo al portero por encima de los ejecutivos; el día que los devuelva a don Alfonso, el jefe de personal, qué va a hacer usted, ya le tiene remplazo? Porque le perderán el respeto, y eso pasará muy pronto, él nunca llega temprano. Estábamos en el escritorio, y don Mauricio encantado conmigo, me mandó pasar a la salita, que tenía al lado de la oficina para clientes especiales. Gracias a mi ignorancia no capté en ese momento, la deferencia. Ya en la salita me preguntó mi curriculum? Esquivé la pregunta, para no decirle que ni siquiera era secretaria: "soy una niña bien", con plata, que me vi obligada a trabajar 1) porque enviudé y 2) porque mi esposo dejó una joyería y gracias a mi formación en: decoración, modistería, bordado y hasta culinaria (en esa época, la muer no iba a la universidad, eso fue después de la liberación femenina, pero esa es otra historia), soy incapaz de manejar mis bienes, pero mi cuñado los maneja y me pasa una mensualidad; si trabajo, es por es porque necesito el trabajo más que cualquiera, pero mi necesidad no es económica sino anímica.

Confiada, segura de mi misma, sentí que estábamos hablando de igual a igual, le dije: pero yo no vine a hablar de mi, vine a hablar de esa pobre gente que trabaja por necesidad.

Con una sonrisa de oreja a oreja, les comenté a mis compañeros que como moscas me rodearon al salir de gerencia: tranquilos no van a tener que marcar tarjeta, ni entrar por la puerta de personal, y lo mejor, el portero no puede devolver a nadie. Don Victor, el contador furioso: "y quien te autorizó, para hablar en nombre nuestro", me dieron la espalda, no me permitieron decir palabra, y continuaron el corrillo en contabilidad. Yo feliz, me sentía como la protagonista de la obra "Bella de día", o algo así, no recuerdo si la estaban presentando en TV o en cine.

A don Mauricio le encantó mi propuesta, cuando vio que era factible controlar la entrada sin degradar a nadie, me dijo, que a partir de la fecha no iba a volver a utilizar a la secretaria de gerencia. Fue un asenso tácito que todo los empleados recibieron indignados, y yo encantada, me sentía como una reina de belleza, puesto que según ellos  yo se lo había "ofrecido", al gerente. Cosa que se confirmaba en la medida que recibía ascensos de dinero y cargo.

Lo que ellos nunca vieron fue mi colaboración, por ejemplo el jefe de personal que llegaba siempre tarde, me dijo: "Mija, cubrame la espalda".  Yo le contesté, mentiras no digo, pero si le puedo ayudar diciendo que su saco está en la oficina. Molesto me dijo, que eso qué, déjeme explicarle. Aceptó la ayuda y cuando alguien preguntaba si don Alfonso había llegado, yo decía, No me di cuenta, pero miremos en la oficina: "A mire ahí está el saco", decía señalando la percha; debe estar en la planta (un edificio de una manzana sin teléfonos). Don Alfonso quedaba muy bien, pero no yo, puesto que la recepcionista debía llevar el registro de personas que ingresaban a la fábrica. Mis compañeros, que no perdían oportunidad de atacar, me preguntaron, la primera vez: Señora, como que no sabe, usted no lleva el registro de ingresos y salidas de personas "cierto, pero también tengo que ir al baño". (Nadie me remplazaba mientras iba al baño).  

Y así fui escalando posiciones y ayudando a mis compañeros, pero nunca lo que hice fue suficiente para ellos, por ejemplo, cuando ascendí a la hermana de Cecilia, me dijo que no se sentía capacitada para desempeñar el puesto. Piénsalo, estoy segura que eres capaz, de momento esta conversación no existió. Estas ascendida.  Al lunes siguiente, Cecilia pidió cita con el gerente y llorando le comentó que su hermana no resistió la presión mía y por mi culpa había envenenado. No fue fácil, pero aprendí a moverme en un ambiente de hostilidad, que empezó el día que le di la bienvenida a don Mauricio y salí convertida en una de esas..., además orgullosa y presumida, pues sentía 1) que había hablado de tu a tu con el gerente 2) Ni Marlien Monroe, había hecho una conquista tan rápida. Gracias a mi inconsciencia, y a mi distracción, ni siquiera me enteré de la gravedad de situaciones tan difíciles, como las que tuve que vivir en la fábrica. 

LA FAMILIA UNIDA, ABUELAS Y NIETAS TRABAJAN JUNTAS



Me sorprendió esta receta. Es la misma que yo se. Las hojuelas, son deliciosas, yo las doy como pasa-bocas en reuniones, pero nunca he compartido la fórmula porque pensaba es un secreto que viene desde la abuela, por ejemplo, mi mamá acompañaba el arequipe, la natilla y otros platos dulces con hojuelas. 

Hay otros usos que prefiero no revelar, porque corresponde a los secretos de la abuela, de mi abuela, porque yo soy de esas personas soñadoras, que piensan que la familia es algo especial, aunque no lo sea, pero es la única familia que se tiene; la que nunca te dará la espalda.

Quiero agradecer a Natalia, la niña que envió el montaje en Power, lástima que no da su apellido. De todos modos es una magnifica colaboración Natalia.  Esperamos contarte entre nuestros colaboradores, que a decir verdad son pocos.

Nos podrías ayudar promocionando este sitio http://wtiempolibre.blogspot.com/2014/01/familias-unidas-con-las-recetas-de-la.html entre tus amiguitas y les dices que somos un grupo de adultos en la web que necesita ayuda, mucha ayuda. 

Pero no necesitamos dinero, tampoco burlas o compasión porque no sabemos entrar a Internet; con aportes como el tuyo vamos a aprender Internet, no lo dudes. Dios te bendiga Natalia y repito, mil gracias.

JUANES YERBATERO



Juanes recomienda algunas hierbas para el mal de amor.

Yo recuerdo a la abuelita Tulia hablando de hierbas y baños. Eran temas entretenidos e interesantes, puesto que algunos de esos baños eran recomendados para el 31 de diciembre, si se quería tener suerte todo el año.

Qué baños se ha hecho usted o cuáles conoce? Tengo que confesar que soy poco aficionada a los baños, lo que si hago todavía es la vuelta a la manzana o edificio con una maleta. Es entretenido encontrarse con vecinos y amigos corriendo maleta en mano y comentando en medio de risas y abrazos sus planes para viajar a... "Los amarillos", también los use en mi juventud, y los regalé para desear feliz año, sentía que el regalo expresaba el mensaje mejor que yo.

La tradición de comer 12 uvas, inició en 190?, cuando los agricultores de Murcia y Alicante, movieron a los habitantes españoles a comerlas y evitaron que el excedente de producción se dañara. 

Y del martes 13 usted que sabe? Yo no soy agüerista, pero no paso debajo de una escalera, ni me miro en un espejo roto.

Temas que aunque parezcan primitivos y frívolos se conservan y todavía venden, sino me cree pregúntele a Juanes.

UN MENSAJE PARA TI




2014 EL AÑO DE LA ACTUALIZACIÓN

Hoy a mis 75 años, me defiendo en Internet y entiendo algo de informática. En este blog, trato de mostrarle a los adultos mayores las ventajas de actualizarse y aprender la nueva tecnología.

Me duele ver el mal que nos hacemos los adultos cuando menospreciamos nuestra capacidad, haciéndole creer a las nuevas generaciones que somos unos viejos incapaces de aprender. Se necesita un poco de concentración para aprender, cierto; las palabras desconocidas que llegaron con la tecnología, dificultan un poco el aprendizaje, cierto; pero hay que buscar la forma de actualizarse, el mundo cambió y seguirá su ritmo dejando atrás a todo el que no se actualice.

Abrimos este blog, para enseñar informática gratis, y con un lenguaje sencillo, tratamos de ayudar al adulto mayor a actualizarse; lo único que necesita es voluntad.

Tratando de mover las fibras del lector, con frecuencia publico avisos y hago preguntas como las del vídeo: Si levantó a sus polluelos y les enseñó a volar, para qué lo hizo? para disfrutar con ellos de sus triunfos, o para avergonzarlos porque usted es analfabeta.

Cuando hay un patrón a seguir, es más fácil entender muchas cosas, pero los niños de hoy están recibiendo una información equivocada: sus abuelos son viejitos que no saben nada de nada. Yo aún cuento con orgullo las anécdotas de mis abuelos y quisiera mover al adulto mayor a copiar ese modelo, por ejemplo, al iniciar el siglo 20, muchas personas no sabían leer, (me lo contaba la abuela), ni les hacía falta, pero cuando los esclavos libertos empezaron a aprender, las niñas bien (mi abuela entre ellas), sintieron que tenían que aprender. 

El modernismo y la nueva tecnología llegó también en el siglo pasado, y los diarios informaban adelantos como:

-El termometro
-El avión
-La locomotora
-La Coca-Cola
-La Leche pasteurizada
-L aspirina

Hoy la situación es más crítica, el mundo necesita del adulto mayor, puesto que las madres jóvenes tienen que trabajar y dejan sus hijos en manos de la encargada del servicio que además tiene que hacer el oficio de la casa y no tiene tiempo para prestarle la atención necesaria al niño, que pasa días enteros frente a un televisor y el Internet que nada bueno le aportan.

Los adultos de hoy, ni siquiera sospechamos la labor que tan importante que podríamos desempeñar si nos actualizamos, nuestra época mientras estemos vivos, es ésta, lo repito con frecuencia, porque me molesta cuando escucho decir que el adulto es el pasado, personalmente soy el presente, sueño con formar un clan, un grupo de personas que quiera servir a la sociedad; la sociedad nos necesita, como necesita sus viejos el Japón.
  
Miro con envidia el renacer del Japón, un país que después de la segunda guerra quedó destruido. Un país mas chico que el nuestro, y digo nuestro porque Japón es más chico que muchos países suramericanos, y si usted es adulto, seguramente recuerda que cuando llegó la televisión a principios de los 50, veíamos al Japón como un país destruido, mientras nosotros que no sufrimos las consecuencias de la guerra, lo teníamos todo.  

Lo invito a mirar el cambio de ese país, por ejemplo: Tokio figura entre las ciudades más costosas del mundo, es un cambio digno de estudiar y tratar de superar, porque el Japón no tiene los recursos naturales que tenemos en América Latina, sin embargo exporta más que nosotros; y mientras en América el trabajador promedio, cada día tiene que reducir la canasta familiar, en Japón el tipo promedio sube de status.

El día que el adulto latinoamericano decida organizarse y prestar sus servicios, ya sea por dinero o formando un voluntariado ciudadano, como el propuesto por quien escribe en este blog, que sueña con formar grupo: 1) para ganar el respeto ciudadano, 2) reconquistar una posición en la sociedad y 3) lo más importante acabar con la vida monótona y el estrés.

Es común escuchar a los adultos comentando con algo de tristeza, que en Japón los adultos mayores son respetados y escuchados, cierto, ellos se ganaron el respeto, son los poseedores de la experiencia y la sabiduría, pero los latinos, diciendo que no sabemos Internet, que le tenemos miedo a la nueva tecnología, un celular apenas si lo usamos, le estamos dando al niño la imagen de viejitos obsoletos. Qué va a pasar en unos 10 años, con las personas que no se actualicen? 

3. TAN BONDADOSA LA CECILIA

Un lunes, apenas timbró la tarjeta, la aseadora de la fábrica donde yo trabajaba, recibió una llamada, a su hija de 5 años la había atropellado un taxi. El taxista la llevó al hospital militar, eran tiempos en que el SS no cubría accidentes.  

No recuerdo el monto, pero cuando dieron de alta a la niña, Aminta me pidió un préstamo para pagar los gastos hospitalarios, que con su sueldo "el mínimo" duraría unos 100 años pagando. El chofer que la atropeyó, la llevó al hospital y desapareció.

Los corrillos no se hicieron esperar, tampoco la persona bondadosa que inició una colecta para pagar los gastos. Yo hable con la desesperada madre y le expliqué: la colecta que están haciendo los compañeros, no va a alcanzar, son muy pocos y la suma es muy elevada. Yo no aporté nada.

En secreto inicié con Aminta la búsqueda de soluciones: Le di la tarde libre y se fue al programa de TV de Carlos Pinzón, un programa de ayuda a la comunidad, tampoco recuerdo el nombre, pero le dijeron que debía inscribirse y esperar la visita de los trabajadores sociales que después de verificar la información, la pondrían en lista. Imposible, la cuenta del Hospital Militar seguía corriendo.

La situación era desesperada, en el hospital le prohibieron la entrada a la mamá, que continuaba trabajando y llorando, mientras Cecilia la persona que organizó la colecta en la fabrica pidió una cita con el gerente, para comentarle el caso y explicarle que debido a mi insensibilidad no había querido estudiar el préstamo. 

La presión en la oficina era terrible, qué hacer; la niña empezó a desesperarse, y también Aminta, que hasta entonces había estado calmada, gracias a mi consejo: Déjela en el hospital y la visita todos los días: La niña va a estar más segura que en su pieza, oscura, donde no tiene quien la cuide. Aminta no pudo ver a la niña ese martes y sin el apoyo de un abogado, o por mi desconocimiento de la ley en ese momento, no penamos en entablar un proceso por secuestro. 

El caso era desesperado, y la única solución que encontré: dígale a la niña que se moje la cama.  Mal consejo; una enfermera que le pegó a la niña por cochina y la amenazó. Violando leyes y sin la más mínima muestra de humanidad maltrataban a la niña, que le pedía a gritos a su mamá que por favor, por favor la llevara a casa. 

No habían celulares, y yo necesitaba hablar con la niña, pero el trabajo tan arduo en la fábrica me impedía distraer unos minutos. Eran tiempos difíciles, en que la mujer que llegaba a un cargo alto, debía soportar la presión de los compañeros, que sentían que los cargos directivos les pertenecían, y las compañeras, pensaban que por antigüedad tenían más derecho a un ascenso. Cualquier cosa que yo hiciera era motivo de crítica y en ocasiones de queja al gerente, que por lo regular respaldaba mis decisiones, como en el caso del préstamo.

Aminta; dígale a la niña que no utilice bacenilla para nada y nada es nada, que haga todas sus necesidades en la cama, y veremos quien gana.  Que pena, la niña no puede hacer eso, ella va a cumplir 6 años.  Aminta entendió la situación y convenció a la niña que con algo de picardia entendió el juego. 

Antes de una semana, la aseadora, preocupada  había firmado un pagaré en el que empeñaba su sueldo mínimo, por más de 100 años, pues los gastos subieron durante el tiempo que retuvieron a la niña en el hospital. Esa parte si la entendió Aminta, que firmó sin miedo el pagaré; No la pueden embargar, le dije, usted gana el mínimo y no es embargable.

Cecilia organizó grupos para visitar a la niña diariamente, que ansiosa esperaba la visita, puesto que con los fondos recogidos le llevaban frutas y golosinas que mantenían a la niña feliz, pero no a su mamá, que llorando me comentó que no podía caminar.

Una fractura en la pierna, no es para tanto y consulté con un médico amigo que confirmó mis dudas: quizás le duela, pero debe caminar. Comuníqueme con la niña, le dije a Aminta, que cargada la llevó hasta el teléfono de la esquina, porque eran épocas en que no existía el celular y tampoco había teléfono en las viviendas pobres.

Por teléfono hicimos un trato, si la niña venía caminando hasta mi oficina, yo le regalaría un vestido de gitana; largo hasta los pies, me preguntó la niña. La fecha pactada llegó y la niña cojeando y sonriendo como los ángeles cruzó el umbral de mi oficina. Déspota, y con voz autoritaria le dije: Lástima, ese vestido tan lindo y largo hasta los pies, con esos zapatos rotos. Yo te regalaría unos zapatos nuevos, pero sino cojearas.  Eran las 10 am, del sábado, e hicimos un trato, ella iba a entrenar y si lograba entrar caminando derecha a mi oficina antes de las 12, hora en que yo salía, se ganaría los zapatos nuevos para lucir el vestido largo hasta los pies.

La niña me engañó, antes de las 12 entro a mi oficina, cojeando muy poco, tanto que no me dí cuenta y ella se ganó los zapatos. Mis compañeros, en corrillos criticaban, "si le va a regalar los zapatos para qué la atormenta". Cualquier cosa que yo hiciera, era un error. La mujer sentía que era una humillación recibir órdenes de una compañera de trabajo, hubo algunas que nunca aceptaron mi ascenso.

Fue duro, pero hice cosas que me llenaron el alma como el vestido de gitana largo hasta los pies y todavía hoy a mis 75 años, disfruto recordando y sonriendo "qué tiempos aquellos". 

Lástima que no supe el final de la "gitana", me retiré de la empresa, y años después cuando encontré amigos en la web, les pregunté, recuerdan a la aseadora Aminta? Sí, me han contestado, sabemos el barrio donde vivía, pero nada de la niña, y pienso que si este blog llega a tener éxito, iniciaré una campaña para buscar a la niña.

Si tiene una historia publíquela aquí, comparta con sus amigos virtuales lo que hizo o lo que dejó de hacer. Ejercite su mente recordando y haga sonreír a un adulto mayor.

3 ya. QUIETA MRGARITA

Quieta Margrita fue una novela presentada en la televisión colombiana, protagonizada por Arango, no recuerdo el nombre del actor, que tuvo tanto éxito que en los años 80 hicieron una segunda serie.

A finales de los 50 mi papá orgulloso fue a visitar a su hijo a Barranquilla. Al domingo en la mañana después de salir de misa de 12, mi hermano parqueo el carro, con la maleta abierta en y empezó una perolata: Quieta Margarita, ya la voy a sacar, decía con frecuencia, mirando a hacia maleta del carro. Mi papá, no sabía donde esconderse, el había viajado a ver a su hijo, pero no imaginaba que fuera vendedor ambulante. Era tanta la gente alrededor del carro, que el alcalde de la ciudad, que había asistido a la misma misa, se acercó y le dijo a mi hermano: Aquí no puede vender nada sin un permiso, y sin darle tiempo a que lo hiciera desalojar; mi hermano le contestó, que él no vendía nada. 
Y así entre risas y bromas, mi papá recobró la calma, pero no mi hermano que fue invitado a almorzar con el alcalde y en la medida que tenía éxito en sus bromas, cada día inventaba una más fuerte y pesada.

Haga memoria, hay anécdotas indirectas como la que acabo de relatar, comparta con nosotros recuerdos que le ayudarán a ejercitar la memoria y revivir tiempos pasados. Sonría escribiendo aquí, participe.